La Cuarta Teoría Política (4TPes)

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Hacia una futura geopolítica de Rusia

RUSIA

por Alexander Dugin – Por todos los parámetros principales, la Federación de Rusia es el heredero geopolítico de las formas históricas, políticas y sociales precedentes que se desarrollaron alrededor del terrotorio de la llanura rusa, desde la Rus de Kiev a través de la Horda de Oro, el zarismo moscovita, el Imperio ruso y la Unión Soviética. Esta continuidad no sólo es territorial, sino también histórica, social, espiritual, política y étnica. Desde la antigüedad, el gobierno ruso comenzó a formarse en el espacio del Heartland, expandiendose gradualmente más y más, hasta ocupar todo el Heartland entero, junto con las zonas contiguas [1]. Esta expansión espacial del control ruso sobre los territorios de Eurasia fue acompañada por un proceso sociológico paralelo: el fortalecimiento en la sociedad rusa [Russkii] de los acuerdos sociales “basados en la tierra”, característicos de una civilización de tipo continental. Las características fundamentales de esta civilización son:

• conservadurismo
• holismo
• antropología colectiva (el narod [pueblo] es más importante que el individuo)
• sacrificio
• una orientación idealista
• los valores de la fidelidad, el ascetismo, el honor y la lealtad.

La sociología, siguiendo a Sombart, llama a esto una “civilización de tipo heroico”. En términos del sociólogo Pitirim Sorokin, es el sistema sociocultural ideal [2]. Tal peculiaridad sociológica se expresa en diversas formas políticas que tenían un denominador común, consistente en la reproducción constante de las constantes civilizacionales y de los valores básicos, que adquirieron diferentes expresiones históricas. El sistema político de la Rus difiere cualitativamente de la política de las hordas, y éstas, a su vez, del zarismo moscovita. Después de Pedro I, el sistema político cambió bruscamente de nuevo, y la revolución de octubre de 1917 también dio lugar a la aparición de un tipo radicalmente nuevo de Estado. Después del colapso de la URSS, surgió en el territorio del Heartland otro gobierno, de nuevo diferente de los anteriores: la contemporánea Federación rusa.

Pero todas estas formas políticas, que tienen diferencias cualitativas y se fundan en diferentes y a veces directamente contradictorios principios ideológicos, tuvieron, en todo el curso de la historia política rusa [Russkii], un conjunto de rasgos comunes. En todas partes vemos la expresión política de los acuerdos sociales característicos de una sociedad continental, “basada en la tierra”, del tipo heroico. Estas peculiaridades sociológicas surgieron en la política a través del fenómeno que los filósofos eurasianistas de la década de 1920 llamaron “ideocracia”. El modelo ideacional en el ámbito socio-cultural como un rasgo general de la sociedad rusa [Russkii] en todas las etapas de su historia, se vertió en el campo de la política en la ideocracia, que también tenía diferentes expresiones ideológicas, pero que conserva una estructura de gobierno vertical, jerárquica , “mesiánica”.

La Federación de Rusia y el mapa geopolítico del mundo

Después de fijar la bien definida identidad geopolítica de la Rusia contemporánea, podemos pasar a la siguiente etapa. Teniendo en cuenta este análisis geopolítico, podemos determinar de manera única el lugar de la contemporánea Federación rusa en el mapa geopolítico del mundo.

La Federación de Rusia se encuentra en el espacio del Heartland. La estructura histórica de la sociedad rusa muestra vívidamente rasgos telurocráticos. Sin duda, debemos relacionar la Federación de Rusia también al gobierno basado en la tierra, y la sociedad rusa contemporánea a una sociedad fundamentalmente holística.

Las consecuencias de tal identificación geopolítica tienen alcance global. De la misma podemos hacer toda una serie de deducciones, que deben estar en la base de una geopolítica de Rusia [Rossiiskii] del futuro consistente y en toda regla.

1. La identidad geopolítica de Rusia, estando basada en la tierra y siendo telurocrática, demanda fortalecimiento, profundización, reconocimiento y desarrollo. Precisamente en esto consiste la parte sustancial de la política de afirmación de la soberanía política, declarada al inicio de la década de 2000 por el Presidente de la Federación de Rusia, V. Putin. La soberanía política de Rusia está cargada con un significado mucho más profundo: es la realización del proyecto estratégico para el mantenimiento de la unidad político-administrativa del Heartland, la (re) creación de las condiciones para que Rusia desempeñe el papel del polo telurocrático a escala mundial. Fortaleciendo la soberanía de Rusia como gobierno, fortalecemos una de las columnas de la arquitectura geopolítica mundial; es decir, llevamos a cabo una operación mucho mayor en escala que un proyecto de política interna concerniente, en el mejor de los casos, sólo a nuestros vecinos inmediatos. El hecho de que Rusia esté en el contexto geopolítico del Heartland, hace de su soberanía un problema planetario. Todos las potencias y estados del mundo que tienen propiedades telurocráticas dependen de si Rusia hará frente al desafío histórico y será capaz de preservar y fortalecer su soberanía.

2. Más allá de preferencias ideológicas, Rusia está condenada a un conflicto con la civilización del Mar, con la talasocracia, que se materializa hoy en día en los EE.UU. y en el orden mundial unipolar norteamericanocéntrico. El dualismo geopolítico no tiene nada en común con las peculiaridades ideológicas o económicas de tal o cual país. Un conflicto geopolítico mundial se desarrolló entre el Imperio ruso y la monarquía británica, entre el campo socialista y el campo capitalista; y hoy, a lo largo de la generalidad del régimen democrático republicano, el mismo conflicto se desarrolla entre la Rusia democrática y el bloque de los países democráticos de la OTAN, en el cual nos encontramos. Las regularidades geopolíticas son más profundas que las contradicciones político-ideológicas o que, por el contrario, las similitudes. La determinación de este conflicto principal no significa automáticamente una guerra o un conflicto estratégico directo. El conflicto puede ser entendido de diferentes maneras. Desde la posición del realismo en las relaciones internacionales, estamos hablando acerca del conflicto de intereses, lo que conduce a la guerra sólo cuando uno de los lados está lo suficientemente convencido de la debilidad del otro, o cuando a la cabeza de uno u otro estado está una élite que pone los intereses nacionales por encima del cálculo racional. El conflicto puede desarrollarse pacíficamente a través de un sistema general de equilibrio estratégico, económico, tecnológico y diplomático. En algunos casos esto puede incluso suavizar el nivel de rivalidad y competencia, a pesar de que una resolución enérgica bajo ninguna circunstancia puede ser descartada. En tal situación, la cuestión de la seguridad geopolítica se sitúa en el centro de atención, sin la garantía de la cual ningún otro factor – la modernización, un aumento en el PIB o en el nivel de vida – tienen un significado independiente. ¿Qué sentido tiene recibir una economía desarrollada, si vamos a perder nuestra independencia geopolítica?… Esto no es “belicosidad”, sino más bien un saludable análisis racional en un espíritu realista; esto es el realismo geopolítico.

3. Desde el punto de vista geopolítico, Rusia es algo más que la Federación de Rusia en sus fronteras administrativas actuales. La civilización euroasiática, establecida en torno al Heartland y con su núcleo en el narod de Rusia, es mucho más amplia que la Rusia contemporánea. En uno u otro grado, prácticamente todos los países de la CEI pertenecen a ella. Sobre esta peculiaridad sociológica se superpone un factor estratégico: para garantizar la seguridad de su territorio, Rusia debe recibir el control militar sobre el centro de las zonas unidas a ella – en el sur y en el oeste, y también en el ámbito del Océano Ártico. Por otra parte, si consideramos a Rusia como un polo telurocrático planetario, entonces es evidente que sus intereses directos se extienden a lo largo de todo el territorio de la tierra y tocan todos los continentes, mares y océanos. De ahí surge la necesidad de que Rusia elabore una estrategia geopolítica mundial, que describa en qué consisten estos intereses concretamente en lo que respecta a cada país y cada región.

[1] Vernadsky V. Outline of Russian History. SPB: Lan’, 2000.

[2] Sorokin P.  The Social and Cultural Dynamic.  M: Astrel’, 2006.

Fuente: Katehon.

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Un comentario el “Hacia una futura geopolítica de Rusia

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Esta entrada fue publicada el 11/07/2016 por en Alexander Dugin, Autores, Eurasianismo, Geopolítica, Globalización/Mundialismo.
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